Skip to content

Cómo usar nuestra Red Light Sauna

Instalación rápida

Tras desembalar el panel, enrosque con cuidado las bombillas en los casquillos. No haga fuerza.

Para empezar una sesión:

  • Enchúfelo a una toma de corriente estándar.
  • Colóquelo sobre una mesa, silla o el suelo, o cuélguelo de una puerta / pared.
  • Con los 3 interruptores controla qué bombillas están encendidas.

Uso localizado

Así puede tratar un problema de salud concreto en una zona concreta (dolor, senos nasales, piel, etc.)

  • use 1, 2, 3 o 4 bombillas según la zona a tratar
  • distancia de aplicación: tan cerca como resulte cómodo (unos 40–50 cm)
  • tiempo de aplicación por zona: 5–10 minutos 

Uso como sauna en casa

En las sesiones de sauna aprovecha todo el potencial del panel de infrarrojos. Relaja y descarga todo el cuerpo, a la vez que ofrece todos los beneficios de la fototerapia.

Como la luz infrarroja le calienta desde dentro, basta una temperatura ambiente baja para lograr el efecto sauna. Muchos usuarios empiezan a sudar a los pocos minutos incluso con el panel en el salón. Si no es su caso o quiere sudar más, coloque el panel en una habitación más pequeña, como el baño, que puede precalentar con el panel o un calefactor.

Protocolo de sauna NIR

  • Beba al menos 300 ml de agua sin gas/mineral a temperatura ambiente.
  • Quítese toda la ropa posible (la luz atraviesa la piel, no la ropa) 
  • Manténgase tan cerca de las bombillas como resulte cómodo – normalmente 40–50 cm
  • Gire el cuerpo 90° para exponer varios lados (delante, detrás, izquierda, derecha)
  • Séquese el sudor con una toalla.
  • Duración de la sesión: 15–45 minutos (empiece con menos y aumente progresivamente). 
  • Dese una ducha fría
    • Activa la grasa parda (favorece la pérdida de peso)
    • Mejora el sueño
    • Libera endorfinas (mejor estado de ánimo)
    • Equilibra las hormonas
    • Reduce la inflamación
  • Beba al menos 300 ml de agua sin gas/mineral a temperatura ambiente.
  • Descanse al menos 10 minutos y disfrute del efecto posterior.

La frecuencia ideal de sesiones va de 2 al día (p. ej. durante una enfermedad aguda) a 2 por semana.